Salmo 23:1-6


Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará
descansar; junto a aguas de reposo me
pastoreará.
Confortará mi alma; me guiará por sendas
de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valles de sombra de
muerte no temeré alguno, su vara y su
cayado me infundirán aliento.
Adereza mesa delante de mí en presencia
de mis angustiadores; unge mi cabeza con
aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me
seguiran todos los días de mi vida, y en la
casa de Jehová moraré por largos días.
Juan 6: 48-59

Yo soy el pan de vida.  
Vuestros padres comieron el maná en el
desierto, y murieron.
Este es el pan que desciende del cielo, para
que el que de él come, no muera.  
Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si
alguno comiere de este pan, vivirá para
siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la
cual yo daré por la vida del mundo.  
Entonces los judíos contendían entre sí,
diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a
comer su carne?  
Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si
no coméis la carne del Hijo del Hombre, y
bebéis su sangre, no tenéis vida en
vosotros.  
El que come mi carne y bebe mi sangre,
tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día
postrero.  
Porque mi carne es verdadera comida, y mi
sangre es verdadera bebida.  
El que come mi carne y bebe mi sangre, en
mí permanece, y yo en él.  
Como me envió el Padre viviente, y yo vivo
por el Padre, asimismo el que me come, él
también vivirá por mí.  
Este es el pan que descendió del cielo; no
como vuestros padres comieron el maná, y
murieron; el que come de este pan, vivirá
eternamente.  
Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando
en Capernaum.